Nuestra historia
Detrás de Le Petit Paradis se encuentra Eugenia Vera Gil, creadora y propietaria de la marca. Malagueña de nacimiento, Eugenia descubrió desde muy pequeña que el diseño y la moda no eran solo una afición, sino su verdadera vocación. Soñaba con crear, con dar forma a ideas y con transmitir emociones a través de cada detalle.
A los 18 años decidió dar el primer gran paso y se trasladó a Madrid para formarse en diseño de moda. Fue allí donde comenzó una sólida trayectoria profesional que hoy suma más de 20 años de experiencia en el sector.

Sus primeros pasos profesionales la llevaron a trabajar en el diseño de joyas para Yanes, una de las joyerías más prestigiosas del Barrio de Salamanca. Posteriormente, continuó ampliando su experiencia colaborando con firmas de referencia internacional, donde perfeccionó su sensibilidad por el detalle, la calidad y la excelencia.
Unos años más tarde, Barcelona se convirtió en su nuevo hogar profesional. Allí formó parte durante 10 años del equipo de Carolina Herrera, una etapa clave que marcó profundamente su visión de la moda: la elegancia atemporal, la delicadeza en los tejidos y la importancia de crear piezas que trascienden modas pasajeras.
En 2015, tras un largo recorrido profesional y con una idea muy clara, Eugenia decidió emprender su propio camino y dio vida a Le Petit Paradis, abriendo su primera tienda en Sant Cugat del Vallès.
Hoy, Eugenia sigue siendo el alma creativa de la firma y la responsable del diseño de cada prenda, cuidando cada tejido, cada patrón y cada acabado con la misma pasión que el primer día.
En Le Petit Paradis no creemos en vender solo un producto. Creemos en crear una experiencia única, llena de emoción, ternura y significado. Queremos acompañar a las familias en ese instante irrepetible en el que llega una nueva vida, ofreciendo piezas que no solo visten, sino que forman parte de recuerdos para siempre.
Cada canastilla, cada conjunto y cada detalle están pensados para transmitir amor, calma y belleza en uno de los momentos más importantes de la vida: el nacimiento de un hijo.
Cada prenda comienza con un boceto dibujado a mano, reflejo del alma artesanal de Le Petit Paradis.